Actualidad Verrochio Blog
23-01-26

La regla 60-30-10

La regla 60-30-10 es la culpable de que todo encaje cuando examinamos una estancia. Es la que equilibra las proporciones y dota a los lugares de armonía visual. Sobre todo, es una herramienta habitual en diseño de interiores.

 

Para Verrochio, va más allá. Nos permitimos analizar su relación con el espacio arquitectónico y aplicamos este interesante ejercicio en el diseño de mobiliario. 

 

Su uso permite tomar decisiones exactas desde el principio y evitar que el mueble peque de sencillo o, al contrario, que resulte excesivamente cargante.

 

La proporción es la siguiente:

 

  • El 60% se destina al material dominante.
  • El 30% a un material complementario.
  • El 10% a algún detalle o accesorio especial.

     

Esta estructura genera en la vivienda un orden que facilita que cada parte cumpla la función que le fue asignada, sin competir entre ellas.

 

¿Cómo aplicar la regla 60-30-10 al diseño de muebles?

 

60% – Material principal

La base del mueble determina su carácter general. Son maderas naturales, lacados naturales o superficies continuas, con un origen noble y honesto, que ofrecen estabilidad visual. En lacas, colores como el blanco roto, beige o gris suave son ideales porque hacen que el entorno se perciba más amplio.

 

 

30% – Material secundario

El material secundario introduce contraste y profundidad. Se incorpora en frentes, interiores o módulos concretos. De un vistazo rompe con la monotonía y da dinamismo a un diseño.

 

10% – Detalle

Es el elemento que más juego permite. Partes pequeñas pero que atraen todas las miradas. Son tiradores con un diseño que se sale de lo habitual, un papel pintado, un tejido en una puerta o una textura puntual. Es un añadido de personalidad, sin saturar al ojo.

 

 

¿Por qué resulta tan útil esta regla?

 

Nos permite definir una jerarquía clara de los materiales. Es ideal para los diseñadores que amamos el orden. 

 

También evita que un mueble quede uniforme o excesivamente fragmentado. Introduce detalles especiales sin alterar el equilibrio.

 

La pieza dialoga con el espacio sin competir visualmente. Además, ofrece una guía sencilla para mantener coherencia cuando se combinan varias texturas.

 

Aplicar la regla 60-30-10 no se traduce en una fórmula rígida. Podemos utilizarla como una herramienta para armonizar materiales y tomar decisiones precisas. Una forma de conseguir muebles equilibrados, expresivos y bien integrados.