Diseñar no solo es distribuir metros cuadrados. También es pensar cómo queremos vivir cada espacio, cómo influirá cada elemento en nuestro día a día. Es pensar en cómo hacer que el diseño trabaje a nuestro favor. En este proyecto, el diseño se apoya en un armario que separa espacios para crear una conexión fluida entre el dormitorio y el baño.
🔸 Optimiza el espacio: elimina tabiques innecesarios y convierte una zona de paso en una solución de almacenaje.
🔸 Privacidad sin aislar: permite una conexión entre zonas íntimas del hogar sin comprometer la privacidad.
🔸 Circulación fluida: mejora la movilidad dentro del dormitorio principal, ideal para rutinas dinámicas.
🔸 Estética limpia y elegante: con el diseño adecuado, el armario actúa como una pieza escultórica, discreta y coherente con el resto del interior.
En este caso, fue diseñado a medida con acabados en madera de roble, apertura sin tiradores e iluminación cálida; elementos que dan forma al espacio.
Un diseño que transforma por completo la forma de habitar.


Fotografía: Joaquín Alfaro.